Quizás alguno de vosotros haya oído hablar de las terapias alternativas de sanación. Quizás incluso, alguno de los que me estáis leyendo, conozca este mundo más de cerca, o haya asistido a algún retiro para reconectar la parte consciente de nuestro Yo, con esa parte inconsciente que debemos tratar de exteriorizar.

Es posible que alguno de vosotros no sepáis de lo que estoy hablando, y dejéis de leer a partir de aquí, no importa. Para los que continuéis leyendo, os contaré lo que viví.

En Agosto tuve la gran suerte de colaborar en un retiro de Cantos Sanadores y Terapias del Sonido. Fue algo precipitado, se organizó en apenas dos semanas. Yo acababa de regresar de mis vacaciones y vi que había un retiro de terapias del sonido y me interesé. Proyecté al Universo poder asistir, ya que las ondas vibracionales y la Geometría Sagrada están muy relacionadas, y pedí. Alguien me escuchó, y me invitaron a formar parte del equipo multidisciplinar que movería aquél encuentro, en este caso, eso sí, como pinche de cocina. Y es que, en un encuentro de sanación, sea del tipo que sea, no puede faltar una correcta alimentación y, en esta ocasión, los organizadores, Luis Fernando Rodríguez y Sara Moguer, confiaron en Eva Luna, experta en nutrición macrobiótica, y en su alimentación consciente y energética.

 

[su_pullquote align=”right”]«Que tu alimento sea tu principal medicina». – Hipócrates[/su_pullquote]

 

El retiro se realizó en el el Cortijo Las Coronas, en Carmona (Sevilla), una finca de producción de Aloe Vera usado para productos que varían desde la cosmética, hasta la alimentación. Un lugar idílico donde los atardeceres agradecen la llegada de las estrellas, y los amaneceres aplauden el nuevo día.

Toda la suma de energía que se puso en movimiento para que ese fin de semana se pudiera llevar a cabo este encuentro fue más que positivo. Aunque sólo pude participar en alguno de los talleres programados, ya que mi tarea principal estaba en la cocina, donde, por otra parte, mientras ayudaba con la preparación de los platos, pude recibir de primera mano, clases sobre alimentación consciente y energética.

¿Qué os parece si permito que Eva os lo transmita directamente?

La alimentación consciente tiene muy en cuenta el equilibrio energético de los alimentos, porque “somos lo que comemos”, pero, no sólo a nivel de micro y macronutrientes, sino también a nivel energético.

¿Una alimentación acorde a un retiro de estas características? ¡Está Claro! En primer lugar, alimentos acorde a la estación (era verano), que refresquen (mucho crudo, pickles y germinados), que sean de temporada y del lugar, y por supuesto ecológicos.

Dentro de la amplia variedad de alimentos que hay, busqué que predominaran alimentos acordes al elemento fuego (según la MTC (Medicina Tradicional China) es el elemento que rige el verano). Su color, el rojo. Su sabor, amargo. Sus órganos asociados: el corazón e intestino delgado. Por esto no faltaron en la mesa alimentos como los rabanitos, pimientos rojos, remolachas, achicoria,…..etc.

Por supuesto busqué el equilibrio energético y nutricional en el plato. Y, con equilibrio energético no me refiero a energía calórica, que también estuvo presente, sino a nivel de Energía Vital. Las dos polaridades (Yin – Yan) del Universo estaban presentes en los platos, aportando un equilibrio dinámico en nuestra alimentación. En este tipo de alimentación no tiene sentido comer alimentos que estén desprovisto de energía vital (procesados, enlatados, congelados, refinados,…). Se busca alimentos naturales, vivos y de origen ecológico, cuya energía vital aún esté presente.

Así que, si deseas una determinada energía, elige alimentos que tengan y te aporten esa energía concreta, ¡¡así de sencillo es!! Si hay equilibrio en mi plato, lo habrá en mi interior. Con cada bocado, elijo mi estado.

Eva Luna. Experta en Nutrición Macrobiótica.

Web – www.evaluna.com.es

 [su_carousel source=”media: 1151,1152″ link=”lightbox” height=”1600″]

Entre las actividades se trabajó,  básicamente, la vibración del sonido y cómo nos afecta en el cuerpo físico según qué tipo de frecuencias. Y no sólo el sonido externo, el sonido que viene de instrumentos, comos los gongs y cuencos tibetanos o de cuarzo, o del tambor chamánico, sino el sonido que sale desde nuestro interior. Ése que nos mueve por dentro, haciendo que todos nuestros órganos vibren a una frecuencia determinada. Cuando sentimos paz, nuestro cuerpo está en armonía con el medio ambiente. Dicho de otro modo, cuando sentimos paz, nuestra vibración (interna), está en sintonía con el sumatorio de vibraciones del medio que nos rodea.

Nadie mejor que Sara para que nos acerque su visión de la voz, el canto, y su beneficios como terapia.

Nuestra voz puede utilizarse de muchas maneras, para relajarte, para purificarte, para tu transformación o para resolver problemas. De ahí su faceta terapéutica. Cada sonido, cada vibración produce movimientos en el espacio, figuras geométricas y eso causa efecto en nuestras emociones, en nuestra sangre, en nuestras células, incluso en el pensamiento.

Aún no se ha valorado lo suficiente el potencial de la voz humana como instrumento. Darnos cuenta que todo lo que pasa por nuestras emociones, sentimientos y pensamientos, se reflejan en nuestras cuerdas vocales. Por muy refinada que sea la técnica de canto, si hay desarmonía en las emociones, o en el estilo de vida, tarde o temprano, también se reflejará en la voz. Por eso, liberar nuestra voz es el primer paso, pues no sólo refleja nuestras tensiones, sino además los condicionamientos culturales, así como patrones familiares negativos que hayamos adquirido. Una vez emprendamos el camino, la voz interior empezará a emerger salvaje, espontánea y con todo su auténtica organicidad. Te encuentras a ti mismo en el registro de tu propia voz, a menudo tan desconocida.

Cultivar la voz conlleva años de entrenamiento. He recibido mucha formación. Me licencié en arte dramático y me formé en verso clásico y otras técnicas corales de canto. Más tarde, como terapeuta, en distintos sistemas de sanación, hasta llegar a los cantos armónicos, a los cantos sagrados, y a la práctica de la sanación con sonidos.  Me fui dando cuenta de la línea de trabajo que había desarrollado, y de cuál era la mejor forma de usar mi voz para transformarnos, elevarnos, sanar nuestra alma y despertar nuestra consciencia.

En estos tiempos tan intensos, las terapias de sonido, de la voz y canto, son muy importantes para el desarrollo consciencial.

Sara Moguer. Terapeuta del sonido y de la voz.

[su_carousel source=”media: 1153,1154,1155,1156,1157,1158″ link=”lightbox” height=”1600″][/su_carousel]

También gracias a los cuencos tibetanos y de cuarzo pude experimentar cómo son capaces de desbloquear ciertas emociones, ayudando a abrir la conciencia y elevar la vibración. Dicho así, quizás alguno piense “¿cómo se eleva la vibración?”. En mi caso fue literal. Tras el concierto de cuencos del sábado noche, pude sentir un hormigueo en manos y brazos, incluso en la espalda, hasta el punto que cualquier objeto que tocaba sentía cómo se movía por vibración. Esa sensación se alargó en el tiempo por al menos, un par de días más.

Pero esa fue mi experiencia personal, cada asistente pudo experimentar según su propio estado emocional y energético.

Os presento a Luis, terapeuta que nos acompañó con la magia de sus cuencos y gongs a lo largo de todo el fin de semana, autor del concierto que, junto con Sara, nos llevó a todos a un estado de ensoñación.

Soy un enamorado del sonido de los cuencos cantores y los gongs. Estoy formado en Terapia de Sonido y en Cuencoterapia, habiendo realizado además algunos cursos sobre cuencos, sonidos sanadores y canto armónico. He recibido además la Maestría en Reiki del Sonido bajo la tutela de mi Maestra Sara Moguer, profundizando en las aplicaciones terapéuticas, ritualísticas y meditativas del sonido. De manera complementaria, me inicié en el camino del Gong.

El cuenco tibetano es un instrumento de armonización natural cuyo sonido y vibración actúan tanto en el plano físico como emocional, mental y energético, permitiendo la activación de ondas cerebrales tipo alfa (presentes en estados de relajación, meditación y calma lúcida) y theta, la dispersión de bloqueos energéticos, la limpieza de núcleos densos en el aura, la distensión del cuerpo, la liberación de tensiones musculares y el cultivo de la quietud. Además de reforzar el sistema inmunológico, equilibrar ambos hemisferios cerebrales, estimular la creatividad y propiciar estados alterados de conciencia, entre otros efectos constatables empíricamente. En estos tiempos de estrés, dispersión y ritmo acelerado, el mágico sonido de estos instrumentos sagrados nos invita a pararnos y a mirar en nuestro interior, calmando nuestra mente y ayudándonos a tomar más conciencia del momento presente y a conectar con nuestro Ser sagrado.

Luis Rodríguez. Terapeuta del Sonido.

Web – www.ecosdeshambhala.com

[su_carousel source=”media: 1158,1163,1164,1159,1160,1157,1156,1155,1154,1161″ link=”lightbox” height=”1600″]

Así fue este mágico fin de semana, y así he querido compartirlo con todos vosotros, una forma diferente de mirar al mundo, sin necesidad de mirar fuera de nosotros mismos. A través de la voz, como fuente personal de energía en forma de vibración, y que se comunica directamente con el Universo.

Xavi Madrid.

Artículo publicado en Noir, Revista Cultural, Noviembre de 2016. Número 22.

 

 

Pin It on Pinterest

Share This