Hace unos días, en mis pretensiones de realizar una práctica de meditación, me apeteció escuchar una de las mayores y mejores voces que creo que ha existido en los últimos años. En especial, una de sus canciones que de siempre, ha movido mi cuerpo con su voz profunda y pasional: Hallelluiah.

La primera vez que escuché hablar de Leonard Cohen, fue ya hace unos 8 años. Me recomendaron algunas de sus canciones para momentos de relajación y meditación. Desde entonces, su música ha formado parte de mis recuerdos, de mis días, y de un camino que comenzaba en aquellos momentos. Me ha acompañado en momentos felices, y en otros que no lo fueron tantos. Su música me hace conectar no sólo con una etapa de mi vida, sino con un estado de conciencia que ha ido evolucionando con los años. Tanto era lo que me transmitía sus letras, que indagué un poco más sobre su historia. De familia judía, su abuelo materno fue un judío de ascendencia lituana. Su abuelo paterno, Lyon Cohen, de origen polaco, fue fundador del Canadian Jewish Congress. El apellido Cohen o Kohen, en hebreo, significa Sacerdote, y tiene un estatus especial en el judaísmo. Un Cohen es un descendiente varón directo de Aarón quien, según la Biblia, fue hermano de Moisés. El estatus de Cohen fue conferido a éste directamente por Dios, y a sus descendientes directos varones como un “oficio eterno”. Y aunque Leonard no siguió la tradición directamente de sus dos abuelos, todas sus composiciones, ya sean en el mundo de la música, como poeta o en sus novelas, eran una continua exploración de temas como la religión, la política, el aislamiento, las relaciones personales y la sexualidad.

Leonard. De Poeta a Cantautor. Artículo de Xavi Madrid.

Leonard. De Poeta a Cantautor. Artículo de Xavi Madrid.

Durante sus estudios de música y poesía, se interesó por el trabajo de Federico García Lorca, hasta el punto que uno de sus hijos se llama Lorca Cohen.

En 1978, publicó Death of a Lady’s Man, su primer libro de poesía en varios años, y hasta 1984 no finalizó su siguiente libro, Book of Mercy, que obtuvo el premio Canadian Authors Association Literary Award a la poesía. Book of Mercy incluyó cincuenta poemas influidos por antiguos textos de filosofía Zen, así como por el Talmud, a los que el propio músico se refirió como «oraciones».

 

Poeta, novelista, cantautor estadounidense…

Todo escritor tiene unas palabras favoritas que reiteran de forma continua en sus letras, y en el caso de Cohen, parece que una de las más usadas es y naked. La idea de un cuerpo desnudo, parece ser un vector de la poesía de Leonard Cohen, lo desnudo accesible y lo desnudo invisible. Las canciones de Cohen están llenas de cuerpos femeninos que se desnudan para el poeta, aunque muchas veces sea de  manera figurada; así, Cohen se conforma con “tocar con su mente el cuerpo perfecto” de Suzanne. Para Leonard, las mujeres son de dos clases: visibles e invisibles.

Si analizamos de cerca la discografía de Cohen, no tiene canciones de amor. Bueno, realmente sí. Pero tiene las típicas letras que, desde décadas, nos han vendido como canciones amor, bajo la excusa de amor romántico. No hay canciones de pérdidas, de abandonos, de dolor… Busquen, no las encontrarán. En Cohen el amor es sensualidad, erotismo, el sentir el cuerpo desnudo de la mujer, ora cósmico, sanador, reflejo de la gracia de Dios. Quizás Cohen no haya conocido el desgarro emocional por la pérdida o rechazo de una mujer en concreto. O quizás esos asuntos los dejaba en un rincón particular de asuntos para la transformación de su propia conciencia.

 

De poeta a cantautor

Cohen da el salto a la canción cuando desea tener una audiencia mayor para su obra literaria. Dylan le hizo ver que no es necesario tener una voz imponente ni ser un consumado guitarrista para grabar discos. Y fue cuando ya se había consolidado como autor, con sus tres libros de poesía (Let us compare mythologies, The Spice-box of the Earth y Flowers for Hitler) y dos novelas (The Favourite Game, de tintes autobiográficos, y Beautiful Losers), cumplidos ya los treinta, que se pone a cantar. Se desplazó a New York a probar suerte, y Judy Collins, su amiga providencial, introduce tres de sus temas en su siguiente disco. Columbia le da una oportunidad al joven poeta, y Cohen consigue que se respeten sus intuiciones musicales (como evitar la percusión, o rodearse de voces femeninas). Songs of Leonard Cohen (1967) se convierte en un disco de culto. De hecho, si sólo fuera por este primer disco y los dos que le siguen, Songs from a Room (1969) y Songs of Love and Hate (1970),Cohen ya sería un cantautor de leyenda.

Leonard Cohen. De Poeta a Cantautor. Artículo de Xavi Madrid.

Leonard Cohen. De Poeta a Cantautor. Artículo de Xavi Madrid.

 

¿Un escritor que canta, o un cantante que escribe?

Cohen ha estado siempre más cerca de lo primero, por más que fuese en la música, y no en la literatura, donde terminase explotando todo su potencial. Mucha gente insiste en comparar a Leonard Cohen con Bob Dylan. No creo que sea una buena comparación, sobre todo para Dylan, aunque entiendo las razones para poner uno junto al otro. A pesar de eso, Dylan fue un referente en el éxito de Cohen, ya que sin Dylan, el Cohen cantante, por no hablar del cantante de éxito, no habría existido. Fue el de Minnesota el que enseñó a la industria discográfica que era posible hacer música popular con mimbres literarios, poéticos si se quiere. Pero Dylan no es poeta.

En el mes de octubre, Bob Dylan explicaba por qué Cohen es uno de los grandes letristas, y su “gran rival”… para elogiarle como melodista.

 

“Cuando la gente habla de Leonard, no hablan de sus melodías, que son, junto a sus letras, su gran genio”

“Incluso los contrapuntos le dan un carácter celestial y un alzado melódico a cada una de sus canciones. Por lo que yo sé, nadie se acerca a eso en la música moderna”.

 

Respecto a esto, Marianne Faithfull, tras grabar una versión de “Going Home“, explicó era su sentir sobre el significado de la canción:

 

“Es lo que su ángel guardián piensa de él, de ese ‘bastardo holgazán de traje’. Pero atreverse a cantar eso en voz alta… ¡Madre mía!”

 

Hay quien dice que Cohen ha muerto. Pero mientras exista su legado en este plano de existencia, la esencia de Leonard alimentará a otros Cohen, sacerdotes, seres espirituales, poetas que cantan, amantes de la mujer, amantes de sus ideales…
Gracias Leo, por ser parte de mi camino.

Xavi Madrid.

 

Artículo publicado en Noir, Revista Cultural, en Enero de 2017. Número 24.

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